Lázaro Cárdenas, Mich. | Xana Zamudio.- Es en agosto cuando las playas del pacifico reciben a miles de tortugas marinas, un espectáculo que se puede apreciar hasta casi mediados de diciembre.
Aunque son 7 las especies que, se dice, llegan a las costas michoacanas, son tres de ellas las que recibe la tenencia de Playa Azul, en el campamento tortuguero “Taracosta” en el transcurso del año.

En diciembre, es la golfina la que sigue llegando hasta las orillas del lugar, misma que se considerada la más pequeña de las especies marinas, midiendo aproximadamente entre 60 a 70 cm
Las madres tortugas acuden a desovar en grupos de cinco o seis , navegando por todo el Océano Pacífico, para, finalmente, descargar alrededor de 100 huevos por nido.

Cada hembra de tortuga golfina es capaz de realizar hasta 3 puestas de huevos por temporada; éstas ocurren normalmente al caer la noche. Para depositar sus huevos construye un nido, cavando un agujero de hasta 55 cm de profundidad en la arena.
El sexo de las crías dependerá de la temperatura en el nido, mientras que la anidación requiere de un lapso de tiempo de 45 a 60 días, tras los cuales las crías rompen el cascarón.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la tortuga golfina se encuentra en la categoría de especie amenazada, clasificada como vulnerable (VU).
Y, aunque la lucha por la preservación de esta especie sigue en pie en el campamento “Taracosta”, la pandemia por coronavirus ha agravado la situación de solvencia de los mismos cuidadores, pues sus principales ingresos son las cooperaciones de los mismos turistas, mismos que han disminuido por la emergencia sanitaria.





