Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- “Yo venía de mi trabajo y me detuvieron a la fuerza, golpeándome, quise grabar con mi teléfono y me lo quitaron. Me dijeron que era por alteración al orden”, comentó uno de los alrededor de 40 detenidos por la Policía Michoacán, luego de la reunión cannábica que se realizó el día de ayer el en la Plaza de Armas.

Eran pasadas las 10 de la mañana de este jueves, cuando familiares de los jóvenes detenidos esperaban a las afueras de las áreas de detención local, conocidas como barandillas, para el pago de la cuota de 35 pesos que requiere la liberación para la liberación.
“Estamos preocupados de la forma en que se actuó porque no se siguió ningún tipo de protocolo policiaco al momento de las detenciones”, dijo el licenciado Alejandro Ponce, integrante del Club Cannábico.

Poco a poco se fueron acumulando los testimonios de quienes no habían acudido al encuentro, pero que fueron detenidos entre las calles del centro histórico en la llamada “cacería” por parte de autoridades estatales.
“Yo venía de trabajar con mi esposa, y nos metimos a comer a una taquería, y saliendo vi cómo se bajaron los oficiales y me subieron que, porque según andaba fumando yerba. Sí traía un cigarro, pero no andaba yo con la banda”, aseveró uno de los detenidos.

“Yo ni siquiera fui a la reunión que dicen. A mi esposa también la subieron y me la espantaron bien feo, ella está enferma, estaba llorando y temblando”.
Mientras la pareja colocaba las agujetas de sus zapatos y revisaban sus pertenencias, integrantes del Colectivo tomaron nombres de las personas agredidas, mismas que servirán de testimonio ante la queja de la presunta violación a los derechos humanos.

“Estamos muy preocupados porque se nos sigue tratando como delincuentes, somos padres, madres, hijos, esposos, esposas, estudiantes y profesionistas que hacemos uso de la planta y que por eso no podemos seguir sufriendo esta discriminación”, puntualizó Alejandro Ponce.






