Acueducto | Samuel Ponce Morales
1.- Con o sin formulismos, Jesús Reyna García está fuera del PRI, ese es un hecho, para él, en este proceso político electoral, las dirigencias nacional y estatal han dejado de ser confiable y, por supuesto, viceversa, él ha dejado de ser confiable para ellas; en ningún caso debe o debería haber el beneficio de la duda, eso sería ingenuidad.
2.- Jesús Reyna, como en el cuento de El Principito sale de su asteroide partidista, en el que había hecho y deshecho, haciendo lo mismo que enarbola en su justificación de huida, en una travesía por el universo para tratar de descubrir nuevas formas de alianza incluso con aquellos que fueron sus más acérrimos enemigos, política e ideológicamente hablando.
3.- Sin duda, que esa travesía tendrá que ser acotada por los tiempos de las alianzas rumbo a las elecciones de junio del próximo año, solo que a diferencia del relato del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry posiblemente en esa búsqueda Jesús Reyna no encuentre el valor de la amistad, aunque si, cuando menos, mantenerse a flote.





