Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Entre cientos de libros y antigüedades de la librería La Luz de Morelia, se ve colgado un pequeño esqueleto del tamaño de un niño que fue a parar en el negocio hace algún tiempo.
Entre las cajas que surten al lugar, dice uno de los encargados, llegan todo tipo de cosas. Entre las que se coló, lo que parece ser, un modelo atómico para estudiantes de medicina.
Ahora es parte de la indumentaria entre los estantes de libros viejos, negocios que prevalecen y resisten entre algunos rincones del centro histórico ante la pandemia por covid-19.





