“No se perdió un perro”

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- “No se perdió un perro, eso es lo que creo que las autoridades aún no entienden, y hasta un perrito cuando se pierde, sales a buscarlo…”

Arón López es el menor de una familia queretana que, como muchos jóvenes, decidió visitar las playas de Michoacán junto a una excursión.

“Mi hermano desapareció el sábado pasado en Maruata. Llegó temprano a la playa con una chica que lo invitó a las 10 de la mañana, y a las 2 y media de la tarde fue va a pedir ayuda”, cuenta su hermano Mario junto a los colectivos de personas desaparecidas de Michoacán.

“De las 2 y media a las 5 o 6 es cuando salieron a buscarlo al mar. El argumento es: él entra al mar, la chica está esperando, le toma fotos, él le pide auxilio a la chica, pasa una lancha, no lo auxilian, después llega una ola y como por arte de magia ya no lo ven.”

Con palabras desalentadoras, Mario está seguro que no volverá a ver a su hermano Arón, pues se mantiene incrédulo de todo, de los medios de comunicación, de la autoridad, de todo.

La persona que no está en tu familia ya, pues ya no vuelve, digas lo que digas, ¿a qué le puedes tener miedo? Yo no confío en absolutamente nada. Todo lo que se mueve alrededor ya no es tan simple después de que te pasa esto”.

“Yo llegué a Maruata el lunes por sus cosas, mando mensaje a la chica de la agencia, no me responde y sigo buscando por mi cuenta. El lanchero me dice, –yo fui el único que lo busqué, nadie más– “.

10 días han pasado sin que se siga algún rastro de Arón, ya sea por tierra o por mar, pues la denuncia levantada en Coahuayana por Mario, comenta, sigue sin respuesta ni práctica.

“Yo estoy haciendo lo que puedo”, dice desde la capital michoacana, la que visita por primera vez al igual que la costa, “es la primera vez que estoy en Maruata, ni en mis tiempos de neohippie”, dice como queriendo bromear, pero su mueca no desiste

El día 09 de noviembre del presente año, solicitó la búsqueda de su hermano ante la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Michoacán, por mar y por tierra, sin embargo, los colectivos que emprenden las contiendas, dicen estar varados ante la falta de recursos de la Comisión.

“Tener una lápida seria muy interesante para llorarle a mi hermano, pero mi madre tendría que viajar hasta el mar para que le diga -aquí está tu hijo-…”