Editorial. Los abrazos amlistas

Especial


Acueducto | Samuel Ponce Morales


1.- Después de los fallidos intentos del Gobierno de Michoacán por desalojar con la fuerza pública a los llamados maestros democráticos y a los normalistas de los bloqueos de las vías férreas en varios puntos del territorio michoacano, pareciera que el caso sigue, prácticamente como inició, en punto muerto.

2.- Ya lo ha repetido el Gobierno de México que no habrá violencia y/o represión en contra de manifestaciones de carácter social, y tal pareciera que, de cualquier, otra índole, que se agotará el diálogo para llegar acuerdos; sin embargo, en este caso, las pláticas no suelen ser tan continúas y menos fructíferas.


3.- Y ahora resulta que la Fiscalía General de la República (FGR), dejando a un lado de su autonomía, no interviene en el conflicto, pese a las decenas de denuncias que le han llegado, provocando millonarias perdidas a los usuarios del transporte ferroviario y aún más la pérdida de confianza en las instituciones.