La vida cerca del cerro El Águila…

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- A las faldas del cerro del Águila, en las orillas de la Tacícuaro, los habitantes de la tenencia siguen trabajando la tierras para el abastecimiento propio y la posible venta de la cosecha de maíz, principalmente, por lo que precisan de buenos caminos para sus jornadas cotidianas y el traslado del fruto de su trabajo.

Sobre la calle Virrey de Mendoza que conecta a la comunidad con el cerro, vive Ramiro Pérez, un campesino de más de 60 años de edad, quien recuerda que caer el agua de las lluvias sobre lo que, hace algunas décadas, no tenía forma de calle, pues comenta que ha crecido el ancho de la tierra, “antes la calle estaba más angostita, ya creció, mide como tres metros”.

El señor Ramiro, como muchos campesinos, se amanece temprano entre los campos verdes, subiendo y bajando por la Virrey de Mendoza, ya sea caminando o en su camioneta, aunque, cuenta, que ya tiene días que le es preciso estacionar su vehículo en el terreno de su hermano, una calle atrás, pues el comienzo de la obra para la rehabilitación de la calle, comenzó ya hace algunos días.

“Casi toda esta parte de la calle son casas de mis parientes, era un terreno muy grande y mi papá los fue heredando”, relata de las diferentes generaciones de su familia que han visto crecer Tacícuaro y que, muchos de ellos, acudieron hoy a celebrar la obra, pues ya no se caminará entre el lodo en los tiempos de lluvia, o entre el polvo en época de calor.

Y, aunque la caía de agua a la tenencia ha disminuido por las ollas construidas hace cuatro años, don Ramiro celebra ya no tener que lidiar más con el traslado a sus jornadas, “yo me siento muy contento, cuando esté lista la calle, es como pa’ andar en chinga en mi camioneta trabajando, de aquí para allá, de arriba pa’ bajo”…