La petición

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Dos hombres indígenas de cabellos largos y descalzos, trabajan para la construcción; uno cargando una piedra sobre la espalda y, otro más, entre cincel y cincel, da forma a, lo que parece, un trozo de cantera.


A sus espaldas, otros dos hombres los dirigen; uno con indumentaria religiosa señala hacia el poniente. De botas, casaca, barba y gorra, otro más mira atento al portador del hábito.


Ubicado al inicio de uno de elementos arquitectónicos más icónicos de la ciudad capital; el Acueducto, a dicha obra se le conoce como “Los Constructores de Morelia”, creada en 1995, bajo un patronato ciudadano que recaudó recursos para su creación y que a 25 años un sector pide su remoción.


“Remover estatua del Acueducto de Morelia que enaltece a la explotación y opresión”, fue la iniciativa que activistas y colectivos como Arte y Resistencia, promovieron el pasado mes de junio a través change.org por presentar apología a la esclavitud.


“La escultura a la que hacemos referencia muestra la explotación y abuso por parte del clero y los invasores-colonizadores occidentales impuesta a los hombres y mujeres originarios, culturas preexistentes, negadas hasta el día de hoy”, puntualizaron.


Cientos de vehículos y peatones son los que circulan por el lugar de manera cotidiana. Ubicado justo frente al deportivo “Venustiano Carranza”, el monumento dedicado al Fray Francisco Antonio de San Miguel Iglesia Cajiga, hoy tambalea por su permanencia.


En su lugar se propone sembrar un árbol endémico de la zona, entre pueblos originarios, mestizas y mestizos, extranjeras y extranjeros. Como símbolo de unión, de apuesta colectiva por un futuro en armonía con la naturaleza y los diferentes actores de la sociedad.


Es así que autoridades de 60 comunidades purépechas del Consejo Supremo Indígena de Michoacán, enviaron un documento al gobierno municipal de Morelia, a finales de septiembre, para exigir sea retirado el monumento o, de lo contrario, lo harían ellos mismos. “Es ofensiva y racista, símbolo de la subordinación, representación del esclavismo y un emblema del genocidio español”, agregaron.