Detrás del 11-S

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Morelia. Mich.| Acueducto.- Después del ataque terrorista que cimbro al mundo en 2001, la política exterior de estados unidos presenta un antes y un después de dicho suceso. El haber sido blancos de un atentado terrorista de tal magnitud parece haber dado al gigante norteamericano la justificación en las acciones políticas que ha venido ejerciendo en su trayectoria por el poder.

La tendencia de Estados Unidos por intervenir con la fuerza militar naciones que representan algún interés económico-político, aumentó drásticamente a partir de septiembre de 2001.

En la lucha contra el terrorismo, el resto del mundo, mediante una encuesta internacional, pusieron en tela de juicio el actuar de la Unión Americana por las acciones que tomó después del ataque: «Una muestra de la elite política, empresarial y de los medios de comunicación de cinco continentes afirmó que, desde su punto de vista, Estados Unidos está actuando de forma unilateral en la lucha contra el terrorismo» informó The Washington Post.

Pero ¿Cuáles fueron las causas estructurales que favorecieron este atentado? Mucho se ha especulado sobre este hecho. El reporte oficial indica que la serie de atentados fueron perpetrados por 19 terroristas suicidas que, liderados por el Al Qaeda, secuestraron aviones comerciales para luego impactarlos contra el centro financiero de Manhattan, el World Trade Center y el Pentágono.

Otras teorías conspiratorias, señalan que el 9/11 pudo ser un autoatentado para luego justificar las acciones de estados unidos en su empresa por las relaciones de dominio y de poder.

Cabe señalar que fue este episodio lo que catapultó la guerra de Estados Unidos contra Afganistán. Apenas un mes después del atentado, Norteamérica comenzó a bombardear Afganistán, puesto que creían que el Talibán ocultaba a Osama Bin Laden.

Pero más allá de ser una represalia, medio oriente representaba un interés de tipo económico y de poder para estados unidos, debido a los yacimientos de petroleo con los que cuenta Israel.