Morelia, Mich./Xana Zamudio.-
“Hasta hoy que vino el presidente municipal fue que el padre puso un botella de gel”, dice Irene Rodríguez, quien se ha dedicado a la limpieza de la capilla del Santo Niño en Chiquimitio, Michoacán por más de cinco años.
Mientras la gente se va desbalagando a sus deberes después que el mandatario Raúl Morón Orozco diera su segundo informe de Gobierno en la localidad, Irene barre el atrio de la capilla.

Imagen: Xana Zamudio 
Imagen: Xana Zamudio
“Él no ha tomado precauciones nunca y es delicado, hasta se molestaba cuando le dicen que no abriera, ‘no pasa nada, no pasa nada’, dice”.
Con un horario de martes a sábado de 10 de la mañana y hasta las 2 de la tarde, el padre Arnulfo que dirige la iglesia desde apenas marzo del presente año, no ha parado de realizar festividades religiosas, así como la misa dominguera, asegura doña Irene.

Imagen: Xana Zamudio
“Da misa de martes a viernes a la 2 y los domingos a las 6. Nosotras que somos de limpiar, antes veníamos y cerrábamos, pero él se enojaba porque hacía bautizo, presentación, quince años, ‘es que usted no viene a mandar’, decía.
Aunque doña Irene dice estar consiente que es responsabilidad de también de los asistentes, teme por las personas que acuden, «las más ‘rezanderas’ son las que acuden, yo digo, sí y no, pero hay que tener precaución».

“No estamos de acuerdo, pero, en fin, allá él con su imagen y semejanza, mientras yo me cuido el pellejo, si no ¿Quién?”, ríe.





