De Los Zetas

Especial


Morelia, Mich. | Acueducto.- José Antonio Yépez, mejor conocido como el Marro, es el líder del grupo criminal Santa Rosa de Lima (Cártel Santa Rosa de Lima) en Guanajuato.


En este grupo delincuencial sus familiares trabajaban, tales como su mamá y su esposa. Hasta hace poco vivía en Santa Rosa de Lima, una localidad en el municipio de Villagrán, entre Celaya y Salamanca.

Perteneció al cartel de Los Zetas, el cual tras haberse fragmentado por la captura de líderes en la última década, se convirtió en una «célula» que optó por el robo de combustibles.


Calificado como violento y narcisista por expertos que analizaron sus últimas apariciones en video, el Marro tuvo un rápido ascenso en la escena criminal en pocos años.


En 2008, el Marro fue detenido por asaltar camiones de carga y por delincuencia organizada, esto último considerado delito federal, pero logró su libertad al poco tiempo por faltas al debido proceso.


Gradualmente pasó del asalto de camiones al robo de hidrocarburos de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Guanajuato, donde se encuentra la refinería de Salamanca, una de las más grandes del país.


El origen del cartel Santa Rosa de Lima se sitúa en el año 2014, cuando estaba formado por un grupo de huachicoleros encabezado por David «R», alias el Güero, jefe de José Antonio Yépez.


Para 2017,el Marro ya estaba al frente del cartel que lleva el nombre de su comunidad. Se dice que ese año, Yépez le declaró la guerra al cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fundado por Nemesio Oseguera, alias el Mencho, con el fin de seguir controlando el llamado «Triángulo de las Bermudas» en Guanajuato, integrado entre otros por los municipios de León, Irapuato, Salamanca, Celaya y Los Apaseos.
Empezó así una historia de cruentas disputas por el poder entre los dos carteles que ha convertido a Guanajuato en el estado de mayor violencia y más homicidios del país.


Las crónicas de los medios locales cuentan que el Marro evitó al menos en cinco ocasiones ser capturado por las autoridades, las dos más llamativas al salir por pasadizos secretos en su mansión y al escapar de una cueva minutos antes de la llegada de la policía.
El video en el que el Marro aparecía casi entre lágrimas hace unas semanas tras la detención de su madre y otras familiares -posteriormente liberadas por «falta de pruebas»- fue probablemente la mayor muestra de que sabía que su final estaba cerca.


Según los psicólogos consultados por el diario Milenio, su lenguaje vulgar, las posturas, el llanto y los mensajes amenazantes revelaron que «tiene un trastorno de psicopatía, es narcisista y tiene tendencias sádicas».


Las fuerzas de seguridad fueron estrechando el cerco sobre el Marro este último año, hasta llegar a su detención de este domingo.
Con información de BBCMundo