Editorial. El penar del COBAEM Michoacán

Acueducto | Samuel Ponce Morales

1.- Sin lugar a dudas, el Colegio de Bachilleres de Michoacán (COBAEM) llegó a tener una época dorada que lo situaba entre las mejores instituciones de nivel medio superior del territorio del estado, prácticamente muy cerca del Instituto Tecnológico de Morelia (ITM), logrando casi la excelencia académica que se concretizaba en reconocimiento de corte nacional e internacional.

2.- Si eran otros tiempos, en donde la intervención de la dirigencia de los trabajadores de base era conforme a las reglas de juego institucionales, no de facto; sin embargo, el declive empezó con el cacicazgo sindical impuesto a golpes de toda índole por parte de Gaspar Romero Campos, hoy, desafortunadamente, director general del COBAEM.

3.- Pero, ese tipo de actitud sindical, de poner contra la paredes a las autoridades estatales, para dirigir al Colegio de Bachilleres en Michoacán, situándolo como un coto más de poder, con los millonarios gastos de excesivos en compensaciones extra contractuales, no es solo un asunto de los llamados líderes, sino de quienes tienen en su mano la política educativa en la entidad.