“Me robaron hasta la verdad histórica”

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich./Xana Zamudio.-

“Mi padre y mis hermanos ya no están, pero tengo la esperanza de que al menos se cumpla la norma internacional, que se rescate la verdad, que se haga justicia, que se rescate la memoria, que se establezcan normas de no repetición de estas barbaries que se hicieron”.


Estas letras son el eco de la voz de Abdallán Guzmán Cruz, profesor de la Universidad Michoacana, nacido y criado por sus padres en Tarejero, municipio de Zacapu, al igual que sus cuatro hermanos; Amafer, Armando, Solón y Venustiano, desaparecidos por el Estado Mexicano entre los años 1974 y 1976, al igual que su padre Jésus.


Abdallán no ha parado de buscar y como cada año en el mes de julio, recuerda con santo y seña la desaparición de su familia, mientras lleva con él sus rostros en fotográfias, mismas que fueron rescatadas por algún familiar y que hoy parecen suspendidas en el tiempo.


Tengo esperanza de encontrarlos, pero no siento que estén vivos, he tenido la oportunidad de trabajar con integrantes de la federal de seguridad, ahí supe cómo los desaparecen”.

“Ellos comentaron una vez, mientras cenábamos, que a los guerrilleros los mataban y a veces los tiraban vivos desde los aviones o helicópteros mar adentro para que no quedara ni una huella de la gente”.


A 46 años de la primera desaparición, Abdallán continúa en pie de lucha, pues asegura, ha sido perseguido y amenazado por el propio gobierno federal durante todo este tiempo.


“He denunciado en la prensa, en tribunales estatales, nacionales e internacionales, y me siguen molestando; se meten a la casa, rompen la chapa, se meten con todo y carro, me amenazan. La última vez fue dos años antes de que terminara la presidencia de Enrique Peña Nieto”.


“Se han llevado discos de la computadora, documentos que yo tenía por ahí para el rescate de la verdad histórica, contactos que tenía mi hermano Amafer con la Unión del Pueblo. Todo se lo han llevado. Hablan por teléfono me mientan la madre, que me van a hacer, que me van a deshacer…”


Tan sólo en el país suman 73 mil 201 las personas sin localizar desde 1964, según la última cifra ofrecida por el subsecretario Alejandro Encinas de Derechos humanos, mientras que las familiares que buscan, incuantificables.


“Tengo la esperanza de encontrarlos, pero yo sé que ya no están vivos. A lo mejor a mí me matan, no sé, pero, de todas maneras, la reparación que pedimos es que venga el conjunto de normas jurídicas para que no se repita nunca más la desaparición forzada.