A 46 años de los cinco desaparecidos

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich./Xana Zamudio.- Ausencia, tortura, persecución y esperanza han marcado los últimos 46 años de la vida del profesor Abdallán Guzmán Cruz, en la lucha por encontrar a cinco miembros de su familia, desaparecidos entre los años 1974 y 1976.


Originarios de la comunidad purépecha de Tarejero, Municipio de Zacapu, sus nombres han recorrido las primeras planas de periódicos y juzgados, sumándose a la lista de desaparecidos de Michoacán y todo México, sin que, hasta el momento, exista algún indicio de su paradero.


El primero fue su hermano Amafer quien fue detenido y desaparecido a la edad de 23 años, cuando aún era estudiante de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y militante y dirigente del Movimiento de Acción Revolucionaria.


“Se lo llevaron agentes de la Dirección Federal de Seguridad en la Ciudad de Morelia, Michoacán. Él duró o aguantó tres días en la tortura, que es lo que dictan los cánones de la guerrilla; durante tres días no hablar”.


Después detuvieron a mi papá, fueron por él a los tres días que desapareció Amafer y a los ochos, lo detuvieron. A los dos los torturó la federal de seguridad, se los llevaron al campo militar número uno, donde hay otro tipo de torturas y los regresaron otra vez a la federal, para después terminar en cárceles clandestinas del campo militar número uno”.


El siguiente fue Armando, su hermano, a la edad de 27 años, detenido en la ciudad de México, en Nezahualcóyotl, donde, asegura, se lo llevó la judicial del entonces Distrito Federal, para posteriormente torturarlo y llevarlo, de igual manera, al campo militar número uno.


Su también hermano Solón no tuvo mejor suerte y fue detenido por las mismas fechas de la desaparición de Armando. Estudiaba el segundo grado de preparatoria en el Colegio de San Nicolás, y, a pesar de que, asegura, él no pertenecía a ningún movimiento, se lo llevaron y desde entonces se encuentra desaparecido.


“El más chico, Venustiano, desapareció a los 17, dos años después de que se llevaran a mi papá. Él estaba en la secundaria, se vino a hacer la prepa en los cuartos de la Nicolaíta, pero rápidamente también se contactó con los que andaban en la militancia y se lo llevaron para círculos de estudio”.


“Él se puso a estudiar y rápidamente también entendió como estaba la situación política del país. En ese entonces había una práctica política como una necesidad que teníamos que hacer; ir a las comunidades, estar siempre en la marcha mitin, y eso le fue llevando la posibilidad de que hablara en público, así lo identificó la federal de seguridad para desaparecerlo”.


Los cinco integrantes de la familia Guzmán Cruz figuran entre los desaparecidos políticos de Michoacán y México, sin que hasta el momento, pasados 46 años, se tenga algún rastro de ellos.