Morelia, Mich./Xana Zamudio.- Francisco Vapeani es un apasionado de los metales e investigador del área de la metalurgia en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo desde hace cinco años, pero desde muy pequeño supo su labor en la vida.
“Cuando yo estaba en la primaria, veía que algunos estaban en el taller de soldadura en la secundaria y desde ese entonces me llamó la atención. Yo veía que llevaban guantes, electrodos y fierros para soldar. Y yo ya estaba desesperado por entrar al taller”.

«Lo primero que hice fue un registro de agua, ya después un montón de cosas y mi mamá me las compraba”, recuerda con gusto sus primeros proyectos que fueron siendo cada vez más grandes.
Con heridas pequeñas y callos en las manos, Francisco cuenta cómo la disciplina que forjó con ayuda de su madre en el trabajo, realizado desde niño, lo ha llevado a participar en grandes proyectos.
Uno de esas grandes ideas es su contribución para la elaboración de un respirador mecánico en colaboración con otros nicolaitas, mismo que contribuirá al combate de la emergencia sanitaria por COVID-19.

“Ya estaba acostumbrado a casi no dormir, a casi no comer por mi ritmo de trabajo. Proyectos como este siempre implican bastante tiempo. Desde las 8 de la mañana hasta las 12 de la noche. Y hay veces que me he quedado aquí, porque tengo otras actividades qué hacer también”.
Con un trayecto en la metalurgia que se extiende por el mundo, desde México hasta Estados Unidos e Inglaterra, comenta que idear y hacer, siempre ha sido una carrera que se ha formado con el tiempo llenándolo de orgullo, pese a que representó un desafío su participación en el proyecto del respirador.

“Me da mucho gusto el resultado final, pero te soy honesto, no es mi área de especialidad, es un sistema muy sofisticado con más de 2 mil líneas de programación. A mí me tocó leer muchísimo de ventilación, estar yendo a cada rato al IMSS, y estar estudiando el área médica”.
Finaliza, “la ciencia no puede parar, y seguiremos trabajando porque existe la necesidad, porque podemos salvar vidas, y sabemos que algún día alguien nos lo va a agradecer”.





