Acueducto | Samuel Ponce Morales.- En la pasada visita presidencial a la capital michoacana un compacto grupo de periodistas michoacanos fue invitado asistir a la habitual conferencia de prensa del mandatario Andrés Manuel López Obrador, que en esta ocasión se efectuó en las instalaciones de la 21 Zona Militar.
Sin duda, para muchos periodistas, más allá de simpatías o no de corte políticas e ideológicas, estar convocado a las también denominadas mañaneras presidenciales no resulta fácil, ante el avasallamientos preferencial de los pares de la capital del país, tanto en asistencia como en la dotación de las palabras.
La cita fue a las 5 de la mañana de este viernes. Y ahí estaban, puntuales los periodistas michoacanos, quienes se podían contar con los dedos; desvelados, algunos nerviosos, pero con grandes expectativas, unos cuantos con la esperanza de interrogar al presidente sobre aspectos del estado, locales.
La mañanera pasó con los reportes de los Gobiernos de Michoacán y de México en torno a los avances en seguridad en el estado, los sentimientos del presidente del atentado al secretario de Seguridad de la capital del país, Omar García, y las condolencias a los caídos en un enfrentamiento en Oaxaca.
Sin embargo, más allá del terso debate entre el presidente y el gobernador Silvano Aureoles Conejo relativo a la controversia constitucional sobre las fuerzas armadas, el tiempo de la mañanera se agotaba y los periodistas locales, prácticamente arrumbados, vieron como fueron solo convidados de piedra.





