Morelia, Mich./Acueducto.- Bajo el argumento de que la autoridad local propagaba el virus COVID-19, en Chiapas, en San Andrés Larraínzar, indígenas violentaron instalaciones de la presidencia municipal, el hospital básico comunitario, la casa del alcalde y una patrulla.
Los hechos se suscitaron en la madrugada de este fin de semana, en donde un grupo étnico rechazó trabajos de fumigación contra el dengue y la sanitización de algunas áreas de la comunidad, ante la creencia de que se estaba propagando dicho virus.
En los inmuebles antes descritos los inconformes, quienes se aglutinaron a través de redes sociales, destruyeron inmobiliarios, saquearon medicinas y corrieron a médicos y enfermeras.





