Morelia, Mich. / Nancy V. Herrejón.- Victoria Gamba, representante especial de las Naciones Unidas para Niños y Conflictos Armados reportó este lunes que durante el 2019 en los lugares que son escenarios de conflicto bélico la organización pudo documentar más de 10.000 casos de niños muertos o mutilados.
Subrayó que si bien esa cifra es menor que la de 2018, cuando se registraron 12.014 víctimas menores de edad, sigue siendo un número demasiado alto. Afganistán es el país con más muertes de niños, seguido por Siria y Yemen.
Millones de menores de edad se encuentran atrapados en áreas de conflicto y el año pasado aumentó un 400% el número de los que no tuvieron acceso a asistencia humanitaria, revela el informe de las Naciones Unidas sobre el tema correspondiente a 2019.
El 25% de las muertes de menores se debieron a explosivos remanentes de guerra, explosivos improvisados y minas, lo que destaca la responsabilidad de todas las partes enfrentadas, incluyendo a los gobiernos, de limpiar el terreno de esas armas.
“La infancia de estos niños y niñas ha sido reemplazada con dolor, brutalidad y miedo mientras el mundo lo atestigua. (…) Es imperativo implementar ceses de hostilidades y procesos de paz.” señaló la representante.
El informe anual sobre niños en conflictos armados también reveló que se verificaron 25.000 violaciones graves contra niños, es decir, unas 70 diarias, un número similar al de 2018.
Uno de los datos más alarmantes del documento es el aumento de 400% en la obstaculización a la entrega de ayuda humanitaria. En el año estudiado se confirmaron 4400 incidente de negación de la entrada de ayuda a las zonas de conflicto.
Los escenarios más preocupantes son Yemen, Mali, la República Centroafricana, Israel y el Estado de Palestina, así como Siria, asevera el informe.
El documento da cuenta también de la falta de respeto al carácter civil de las escuelas y hospitales, que en 2019 sufrieron 927 agresiones confirmadas principalmente en Afganistán, Israel y el Estado de Palestina y Siria.
Además, hubo un alto nivel de impedimentos y violencia contra los trabajadores humanitarios, “se saquearon sus provisiones, se les restringió el movimiento y se les impuso todo tipo de dificultades en su tarea de brindar asistencia básica a los niños” añadió la titular representante.
Con información de ONU, Unicef





