De los granadazos a la pandemia

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich./Xana Zamudio.-

“Cuando fue lo del granadazo también se vino abajo el turismo, pero no como en esta pandemia, ¡de todo nos ha pasado a los morelianos!”, enfatiza Simón, un vendedor de globos de la plaza de Armas.


Desde 1985, cuando apenas tenía 12 años, arribó a la plaza con su puño de globos de colores para la venta y asegura que los rincones del lugar no eran tan diferentes, salvo el piso, “recuerdo el cambio de cantera del suelo, la nueva que pusieron es pura lámina, ya no es original”.


Desde entonces, dice no recordar mayor crisis comparada con la actual emergencia sanitara por COVID-19. ni siquiera la que se vivió posterior al «granadazo» en el centro histórico, ocurrido el 15 de septiembre de 2008.

En ese tiempo nos dieron permiso de cambiar el giro; de globos por el de banderas. Estábamos en la venta con la vista hacía Palacio de Gobierno y lo único que recuerdo es que se escuchó un estruendo, ya después de rato pasaron las ambulancias. Pensamos que hubo un accidente, pero jamás imaginamos que fuera un granadazo”

Imagen: Xana Zamudio


“Muy triste que se sentía la plaza, y tardó mucho en recuperarse. Ahora con esto de la pandemia, sí vamos a batallar más, mínimo unos dos tres años, porque en uno no creo”.


Ahora con la emergencia sanitaria, Simón, dice haberse retirado de su lugar de trabajo desde el 18 de marzo, para después reincorporarse el 18 de mayo, sin embargo, se encontró con la instalación de vallas alrededor de la plaza que le impidieron tomar su lugar de venta, optando por ocupar uno de los costados del tendido.


Un mes después, con la reapertura de las plazas de Armas y Melchor Ocampo, pudo reincorporarse este miércoles a su sitio de venta, aunque teme que, por la falta de turistas en la ciudad, los ingresos no sean suficientes.

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“Pienso que la apertura de la plaza puede representar un poco de más ingreso, no mucho, pero sí. Por lo menos, ya van a poder venir las familias y habrá más opciones de que nos compren algo, porque nomás pasaban y se iban de largo cuando estaba cerrado”.


Con la temporada de lluvias, Simón lamenta tener que recogerse más temprano y no tener la oportunidad de recuperar su economía como quisiera, “nos fuimos en temporada buena, y regresamos en temporada mala porque sólo trabajamos un rato. ¡Ya lo que queremos es que se acabe el 2020, no nos ha dejado nada bueno!»