Morelia, Mich. / Nancy V. Herrejon.- Un conjunto de webinarios realizados conjuntamente por la UNESCO, el UNICEF y el Banco Mundial en el Marco para la reapertura de las escuelas, dedicado al aprendizaje en tiempos de COVID-19, trataron acerca de la estrategia que deben emprender los gobiernos para reabrir los espacios educativos con las medidas necesarias y cuidando que la transición sea cuidadosa.
Los panelistas compartieron sus experiencias, las lecciones extraídas de estas y sus conocimientos acerca de las estrategias que tienen como objetivo garantizar la continuidad de la educación durante la reapertura de las escuelas.
Según una encuesta reciente dirigida por la UNESCO en colaboración con el UNICEF y el Banco Mundial, el 7% de los países interrogados ya han abierto sus escuelas y muchos otros (cerca del 90%) cuentan hacerlo en cuanto la situación lo permita.
Los debates de dichos foros web subrayaron el hecho de que, para disponer de un entorno propicio para el aprendizaje durante la reapertura, es importante sacar provecho de las lecciones extraídas de la crisis del COVID-19, apoyar a los docentes y alumnos, e implicar a los padres, así como a las comunidades a lo largo de todo el proceso.
La encuesta señala también que la mayoría de los países que suspendieron clases presenciales preparan planes de estudio de apoyo o acelerados basados en la evaluación de la experiencia de aprendizaje de los alumnos durante el cierre de sus escuelas, con miras a garantizar la continuidad del programa de enseñanza.
Sin embargo, estos esfuerzos deben hacer frente a diversos desafíos, como afirma Gwang-Chol Chang, jefe de la sección de políticas educativas de la UNESCO.
Las lecciones extraídas de la crisis del COVID-19 pueden contribuir a reinventar y reforzar a largo plazo los sistemas educativos a través del mundo. Los gobiernos deben hacer un balance sobre las respuestas innovadoras proporcionadas durante la crisis.
“Es esencial que se tenga en cuenta la capacidad del sistema para garantizar la continuidad de la educación, a la vez que se apoye a los más vulnerables. Se debe conceder una atención especial a los alumnos en los momentos de transición, a aquellos que corren mayor riesgo de abandonar sus estudios” mencionó David Steiner, director ejecutivo del Johns Hopkins Institute for Education Policy.
Cuando las escuelas comiencen a abrir, deben estar listas para acoger a sus alumnos “en el nivel en que cada uno se encuentre”, declaró Rukmini Banerji, presidenta de Pratham. Los niños deben ingresar en un entorno acogedor y amistoso que reconozca la pérdida de aprendizaje y sus necesidades socioeconómicas.
En este sentido, los panelistas expresaron la importancia de identificar las competencias y los conocimientos fundamentales específicos sobre los que es conveniente concentrarse, en lugar de sobrecargar a los alumnos con exigencias en materia de estudios y de planes pedagógicos.
Muchos expertos indicaron, enfoques tales como “Enseñar en el buen nivel” y la creación de oportunidades de tutoría en pequeños grupos, son estrategias eficaces para apoyar el aprendizaje de los alumnos y ayudarlos a ponerse al día.
Los docentes deben hacer frente a tres desafíos fundamentes, declaró Tara Béteille, economista principal para la región del Asia del Sudeste y el Pacífico, que dirige el grupo temático sobre las carreras y el perfeccionamiento profesional de los docentes, en el Banco Mundial.
Agregó que el contexto genera estrés, está lleno de incertidumbre, de presiones fuertes para que los alumnos recuperen el nivel de clase, mientras que el acceso a las competencias y a los recursos necesarios en tales circunstancias sigue siendo limitado.
En esta situación, es crucial apoyar a los docentes durante el proceso de transición al regreso a la escuela y más allá de este.
Con información de Unesco, Banco Mundial





