Las dolorosas secuelas del COVID-19

Morelia, Mich. / Nancy V. Herrejon.- Millones de trabajadores migrantes están perdiendo sus empleos como consecuencia de la pandemia del covid-19, y muchas familias que dependen de las remesas son empujadas repentinamente por debajo del umbral de la pobreza y deteniendo los esfuerzos para alcanzar sus propios objetivos de desarrollo sostenibles individuales.

Este año, el Día Internacional de las Remesas Familiares se celebrará en condiciones sin precedentes; ya que el covid-19 está interrumpiendo un sistema completo que involucra directamente a 200 millones de trabajadores migrantes, la mitad de ellos mujeres, en todo el mundo y sus 800 millones de familiares en sus países de origen.

Se proyecta que las remesas globales a los países en desarrollo disminuirán en $110 mil millones en 2020, y no volverán a los niveles previos a la pandemia por muchos años después.

Los trabajadores migrantes son contribuyentes esenciales tanto para los lugares donde viven actualmente como para sus comunidades en casa, teniendo un efecto dominó en alrededor de 40 países emisores y más de 125 países receptores en todo el mundo.

El Día Internacional de las Remesas Familiares, reconocido universalmente y adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución (A/RES/72/281), se celebra cada 16 de junio. Está orientado a reconocer la importante contribución financiera que hacen los más de 200 millones de trabajadores migrantes al bienestar de sus 800 millones de familiares que residen en sus lugares de origen.

El 19 de marzo de 2020, Antonio Guterres,  Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado a la solidaridad mundial para responder a la crisis del coronavirus y afirmó que «las remesas son vitales en el mundo en desarrollo, especialmente ahora».

Con este Día, las Naciones Unidas quieren lograr una mayor conciencia sobre el impacto que estas contribuciones tienen en millones de hogares, así como en sus comunidades, países y regiones. La mitad de estos flujos van a las áreas rurales donde se concentran la pobreza y el hambre, y donde las remesas son más importantes.

El Día Internacional de las Remesas Familiares está reconocido mundialmente y se considera una de las iniciativas clave para implementar el recientemente adoptado Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, en particular el objetivo 20, que también exige la reducción de los costes de transferencia de remesas, y una mayor inclusión financiera a través de las remesas.

Con información de la ONU