Pronóstico nada halagador

Morelia, Mich./Nancy V. Herrejon.- La llegada de remesas a América Latina y el Caribe creció el 7,4 % en 2019 y alcanzó los USD 96 000 millones, aunque el aumento fue dispar en los distintos países de la región. Se estima que, en 2020, la llegada de remesas a la región se reducirá un 19,3 %.

En Brasil, Guatemala y Honduras, fue superior al 12 % en 2019. En Colombia, Ecuador, Nicaragua y Panamá, las remesas crecieron más del 6 %, mientras que las enviadas a Bolivia y Paraguay se redujeron un 3,8 % y 2,2 % respectivamente.

Los ingresos de remesas en la región de Asia oriental y el Pacifico crecieron un 2,6 % y se ubicaron en los USD 147 000 millones en 2019, unos 4,3 puntos porcentuales por debajo de la tasa de crecimiento del año anterior.

En 2020, se prevé que estos flujos se reducirán un 13 % como consecuencia de la merma en las remesas provenientes de Estados Unidos, principal fuente de estos envíos en la región.

En varios países dependientes de las remesas, como los de las islas del Pacífico, muchos hogares podrían verse en peligro a medida que disminuyan estos ingresos durante el período. En esta región se prevé una recuperación para 2021, con un crecimiento del 7,5 %.

Las remesas a países de Europa y Asia central se mantuvieron en niveles sólidos en 2019, pues crecieron cerca de un 6 % hasta ubicarse en los USD 65 000 millones. Ucrania siguió siendo el principal destino de las remesas en esta región, con un volumen récord de casi USD 16 000 millones en 2019.

Se estima que, en 2020, las remesas caerán cerca del 28 % como consecuencia del efecto combinado de la pandemia mundial de coronavirus y la baja en los precios del petróleo.

Las remesas enviadas a la región de Oriente Medio y Norte de África se reducirán, según las proyecciones, en un 19,6 % en 2020 hasta ubicarse en los USD 47 000 millones, tras el crecimiento del 2,6 % observado en 2019.

Esta caída prevista es atribuible a la desaceleración mundial y al impacto de la baja de los precios del petróleo en los países que integran el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

Se espera que en 2021 las remesas que recibe la región se recuperen, aunque a un ritmo más lento, cercano al 1,6 %, como consecuencia del moderado crecimiento previsto en la zona del euro y los bajos volúmenes de fondos provenientes de los países del CCG.

Las remesas que llegan a Asia meridional caerán, según se prevé, un 22 % hasta situarse en los USD 109 000 millones en 2020, tras haber crecido el 6,1 % en 2019.

Es probable que la desaceleración económica afecte directamente la salida de remesas desde Estados Unidos, el Reino Unido y los países de la Unión Europea hacia Asia meridional.

Las remesas recibidas en África al sur del Sahara mostraron una ligera reducción del 0,5 % en 2019, cuando alcanzaron los USD 48 000 millones. Se prevé que, debido a la crisis de la COVID-19, los flujos de remesas que llegan a la región disminuirán un 23,1 % y se ubicarán en los USD 37 000 millones en 2020, mientras que para 2021 se espera una recuperación del 4 %.

Con información del Banco Mundial, Knomad, FamilyRemittances.