Morelia, Mich./Xana Zamudio.- La gran avenida Madero nuevamente se vio copada por decenas de jóvenes estudiantes, quienes a través de una aguerrida marcha, recordaron la represión gubernamental del 10 de junio de 1971, el famoso Halconazo.

Igualmente, la manifestación para remembrar el suceso, mezcló una serie de demandas actuales, como la liberación de normalistas encarcelados por luchar porque los nuevos ingresos a sus instituciones no tuvieran restricciones.

Sin embargo, el eje de la protesta fue ese 10 de junio, cuando entre la gran muchedumbre, estudiantes, obreros y civiles, aliaron la consigna roja entre las calles de la ciudad de México, hace casi medio siglo.

Imagen: Xana Zamudio 
Imagen: Xana Zamudio
Los rostros descubiertos, el paso firme y el corazón por delante, los estudiantes encabezaron la contienda del Jueves Corpus, animados por la euforia de una mejor vivir.
Buses y tranvías del servicio urbano fueron pintados, invitando a los pobladores a la lucha; por aquí y por allá se leían protestas coloradas.

Más de veinte camiones con granaderos embistieron con varas de bambú, puños, metralletas, garrotes y balas a las tropas estudiantiles calle arriba.

Imagen: Xana Zamudio 
Imagen: Xana Zamudio
Charcos de sangre brotaron entre los cuerpos inertes sobre aquel campo de batalla. «Los Halcones» degollaron con sus garras los sueños de aquellos más de 125 estudiantes, lo de más de 125 familias.

Hoy, 10 de junio, no es un minuto de silencio, es un minuto de batalla.





