Morelia, Mich. / Nancy V. Herrejón.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha señalado el 3 de junio como el Día Mundial de la Bicicleta. Lo ha hecho con el fin de promover su uso y fomentar un medio de transporte que, entre otros beneficios, contribuye al desarrollo sostenible, fomenta la salud y previene enfermedades.
Si bien, la ONU ha promulgado el 3 de junio como el Día Mundial de la Bicicleta, no podemos ignorar el hecho de que este día se ha celebrado tradicionalmente el 19 de abril, con el objetivo de promover el uso de este medio de transporte sostenible, sano y divertido, y concienciar sobre los derechos de los ciclistas.
Las asociaciones defensoras de la bicicleta y el movimiento ecologista sostienen hoy además que la bicicleta, aparte de lo susodicho, «fomenta la tolerancia, el entendimiento y el respeto, potencia la equidad de género y la autonomía de las mujeres y facilita la inclusión social».
Con Bici, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, Coordinadora Andando, Greenpeace, Madres por el Clima y Juventud por el Clima-Fridays for Future España han difundido un comunicado conjunto en el que defienden que la bicicleta debe ser un elemento estratégico en la movilidad durante la desescalada que se vive.
Ya que no produce atascos, contaminación ni gases de efecto invernadero, permite mantener la distancia interpersonal y propicia beneficios para la salud: pedalear con regularidad -señalan- reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales, ciertos tipos de cáncer o diabetes y de sufrir hipertensión, y otras enfermedades.
Por estas y otras razones -explican desde la Coordinadora en Defensa de la Bici (ConBici), muchas ciudades en el mundo han comenzado a realizar planes de emergencia para fomentar los desplazamientos en bicicleta:
1.- París es buen ejemplo. La ciudad del Sena -informa ConBici- pondrá en marcha más de mil kilómetros de nuevas vías ciclistas, «entre las que destacan los 50 kilómetros de supervías ciclistas».
2.- Bogotá, con 45 kilómetros de vías ciclistas de emergencia; Milán, con 35; o Londres, con un ambicioso plan peatonal y ciclista, son otros ejemplos.
3.- En España, la Coordinadora en Defensa de la Bici destaca también algunas ciudades. Estas: Barcelona y su área metropolitana, con 21 kilómetros de carriles bici; Logroño, con su plan Logroño Calles Abiertas; Valladolid, con el plan de transición a una nueva movilidad.
Sin embargo -lamentan desde ConBici-, las medidas de emergencia «se adivinan todavía tímidas a nivel general, e insuficientes para que la bici tenga una representatividad real en el reparto modal de transporte».
Mayor aún es la preocupación que expresan desde la Coordinadora respecto del hecho de que la mayoría de las ciudades no cuentan aún «con ningún tipo de plan para mejorar ni la movilidad ciclista ni peatonal o garantizar un transporte público de calidad durante la desescalada». En estas ciudades -alertan- «es muy probable un aumento del tráfico rodado sin precedentes».
Con información de ONU, Ecovatios





