Morelia, Mich./Xana Zamudio.- “Quienes estamos más jodidos somos los conductores, porque somos quienes llevamos la comida a las familias de un porcentaje de lo que se cobra un viaje”, compartió Federico, un conductor de del transporte turístico en Michoacán con más de 33 años al servicio.
“Pasamos lo más duro en Semana Santa, estuvimos completamente parados. Toda la gente se quedó en sus casas”, comentó, recordando las temporadas más altas para la generación de empleo a través de la actividad turística que este año no lograron concretarse debido a la pandemia por coronavirus.
“A parte, el Turismo no es algo en lo que trabajes todos los días, laboras viernes sábado y domingo y ‘descansas’ lunes, miércoles y viernes, y, si tienes suerte, vuelves a agarrar algo hasta el jueves”.
Con la suspensión de viajes, lamentó el conductor, se ha quedado sin ingresos y es a través de sus compañeros de trabajo que ha logrado sobrellevar la situación, “nos ayudamos unos con otros, porque de las despensas que se solicitaron a los programas de gobierno, nomas llegaron tres”.
Federico ansía volver a las carreteras para poder ganarse la vida y hacer lo que más ama; llegar hasta sus lugares favoritos como Pichilinguillo en Michoacán y las playas de Oaxaca, aunque dijo saber que no será pronto, “esto no se compone en este mes, si tenemos suerte, estará mejorando hasta diciembre”.





