Editorial. COVID-19, el maquillaje

Imagen: Especial

Acueducto/Samuel Ponce Morales

1.- Como se ha dicho en otros textos, los tres niveles de Gobierno, federal estatal y local, no cuentan, ni juntos, con la capacidad –ni técnica, ni humana, ni moral- necesaria para hacer frente a una situación de emergencia sanitaria como lo es la epidemia del coronavirus; sin embargo, como es su obligación, tienen que delinear y aplicar las estrategias más posibles para aminorar el impacto de la pandemia.

2.- Hasta el momento, en los hechos, son los Gobiernos federal y estatal, como el caso evidente de Michoacán, lo que están llevando la batuta a los municipios, los que están trazando lo más posible el equipamiento médicos para hacer frente a la epidemia, así como la instauración de las reglas de juego a seguir, pero no lo hacen de una forma abiertamente horizontal, coordinada, más si se origen institucional tiene diferentes colores partidistas.

3.- Y ese es el caso de Michoacán con un Gobierno federal, de corte morenista, y un estatal, de carácter perredista que si bien, por la inercia institucional, tienen que relacionarse lo mejor posible, se ha evidenciado una confrontación en la forma de manera la contingencia sanitaria que vivimos , solo que el segundo ha mostrado una mejor estrategia sin seguir del todo la diseñada por el primero que, por cierto, no fue lo más oportunidad que hubiésemos querido.