Francisco Vega, el decidor de canciones

Morelia, Mich./Nancy V. Herrejón.- Francisco Vega, mejor conocido como “el Maguey” es en sus propias palabras , «un músico, decidor de canciones, con aficiones a la poesía, a la fotografía, cinéfilo, lector, introvertido, hombre de izquierda e integrante de La Unión de Comuneros Emiliano Zapata-UCEZ- desde 1988, zapatista”.

Paco “El Maguey” es uno de los músicos más comprometidos de estos tiempos, siempre congruente con su decir y actuar, apoyando y defendiendo con su canto y desde su trinchera las causas sociales y humanistas que han sido violentadas a lo largo de los años.

Es el líder del grupo musical “Los Magueyes” agrupación que surge en 1988 en la ciudad de Zitácuaro Michoacán, con el firme propósito de rescatar, revalorar y difundir la lírica tradicional mexicana. En un inicio el grupo se conformó por tres personas originarias de Zitácuaro, de las cuales sólo se ha mantenido él.

Actualmente, ‘Los Magueyes’ es un dueto conformado por Francisco Vega y Misael Medina Viveros, ambos tocan y hacen las voces, con lo cual han logrado pisar escenarios en diversos lugares del estado, así como destacarse a nivel nacional e internacional.

Francisco nos comparte su experiencia en este periodo de aislamiento, el cómo ha transformado este confinamiento su dinámica tanto de vida ordinaria así como su labor como músico.

Menciona que su vida ha cambiado en las mismas dimensiones como ha sido para todos en el planeta Tierra, “principalmente la libertad de desplazamiento físico y la falta de acercamiento físico con la gente que aprecias; como artista, nuestros recitales, presentaciones, deben ser con gente, para transmitir, nuestro canto, las emociones que encierra el arte. En pocas palabras nos volteó a todos de cabeza, esto no estaba en el script de la gran mayoría de personas”.

Francisco es un hombre serio y respetuoso, de pocas palabras, pero que cuando las dice –o las escribe- son atinadas e inteligentes; tranquilo y de mirada reflexiva, puede vérsele con su sombrero apreciando los diversos rincones morelianos en donde el arte y la cultura están presentes.

Vega se define como alguien que siempre está pensando que hacer, “a nuestra edad vamos a contratiempo de la vida y se tiene una perspectiva de que hay que hacer cosas, proyectos, mientras la energía nos lo permita, y pues hay muchas cosas como escribir, grabar, ensayar, son de hecho cosas que se tienen que hacer en la intimidad”.

Cuidadoso de sus creaciones, Francisco prefiere la privacidad, al ser un hombre intelectual la lectura y el análisis son parte de quehacer diario, son parte de su ser; así que durante este lapso de confinamiento ha aprovechado el tiempo en “realizar videos, grabar canciones, poesía y para despejarme , pues ver cine, uno de mis placeres de la mundana vida”.

Menciona que ha realizado algunas grabaciones relativas a esta pandemia y las ha compartido a través de las redes sociales. Son muchas las canciones que ha interpretado ‘El Maguey’, varias de ellas ya con fama de formar parte en su repertorio; algunas como ejemplo ‘Pinotepa Nacional’ originaria de Oaxaca del autor Álvaro Carrillo, ‘A Salvador Allende’ del recién fallecido Óscar Chávez, ‘La Carroza’ de Francisco Madrigal’, ‘Octubre Desaforado’ de Gildardo Noble, ‘A qué le tiras cuando sueñas mexicano’ de Salvador Flores, el “Corrido a mi General Zapata” de Agustín Niño, ‘Guerrero es una cajita’ de Antonio I. Delgado, y ‘Viva el arte del campesinado’ huapango arribeño de Guillermo Velázquez, son algunas sólo por mencionar.

Paco Vega, es un hombre crítico, alternativo y maduro que no es seducido por la banalidad cosmética y consumista de hoy en día. Al ser un gran conocedor del cine de todas las épocas conoce las diferentes realidades y visiones que conviven en el mundo, esto es sin duda un apoyo para ubicar las partes que adolecen en el país. “La violencia no es nada nuevo, desde hace muchos años vivimos rodeada de ella, tanto que muchos se han acostumbrado y hasta ven normal, lo que es anormal y terrible”.

Paco Vega también menciona que las recientes agresiones de las que han sido víctimas el personal médico en México demuestran que somos un país con poca educación, ignorante, “donde los instintos más primarios salen a relucir” asevera.

Para él el arte es la belleza, la trasformación, la vida; el miedo lo asocia con aquello que ignoras, y como un arma poderosa de control de los perversos; la muerte es la finalización de un ciclo natural de vida; los niños son la semilla que puede germinar en algo bueno,”por eso hay que regar y cuidar esas semillas” dice.

La soledad, señala, es parte del ciclo, “llegamos solos, partimos solos; puede ser buena o puede ser mala, depende como la vivas, lo que hayas acumulado en tu cerebro y en tu corazón”; la enfermedad la encuentra como parte de la vida, de los excesos, el declive natural de haber vivido con intensidad y pensar que se era invencible e invulnerable; el amor es el móvil de la existencia, más enfatiza, “no se reduce al amor a una pareja, el amor filial, a los amigos, a la naturaleza, a los animales, a nuestros semejantes, amar la vida y a todo su entorno”.

El silencio, es para Paco, muchas veces la mejor música con miles de significados y respuestas profundas; mientras que la violencia, no es más que el recurso de las bestias, la escoria, la barbarie.

Insiste en que hace falta que la humanidad y la solidaridad florezcan entre nosotros, los valores intrínsecos humanos, la empatía hacia los demás, “enseñarnos a vivir en comunidad, porqué el tejido social está roto desde hace mucho tiempo, repararlo, volver a ser humanos y no miserables acumuladores de cosas superficiales, vanas”.

Claro y firme, Paco es un hombre con una filosofía de vida propia. Respeta a los demás y convive con ellos siendo solidario y justo; él es un músico, un humano, un cinéfilo, un zapatista, un Maguey.