Morelia, Mich./Xana Zamudio.-Cada vez más cerca de los cinco siglos de la fundación de Morelia, hoy, en su 479 aniversario, la ciudad planchará y guardará la conmemoración en medio de la pandemia por COVID-19.
Es verdad que se respira una nostalgia de luces, bailes y colores que adornaron el centro histórico apenas hace un año, entre risas de cientos de familias y artistas que cantaron, aplaudieron y gozaron en medio de la celebración sin necesidad de cubrebocas ni gel antibacterial.
Hoy, a diferencia de ello, se dará testimonio de los morelianos quedándose en casa, los viejitos de la danza durmiendo temprano y las novias de Juan Colorado guardando sus largas faldas y tacones de baile hasta la próxima llamada de libertad.

Es cierto que con el recuerdo llega la añoranza, pero en esas calles de cantera parecieran no acabarse las historias, les amanece el mismo sol y la misma lluvia, como guardando un rinconcito para seguir viviéndonos y desviviéndonos en ello, una vez que todo pase.










