Morelia / Acueducto.- «El aprendizaje es más divertido cuando se realiza en comunidad, también se aprende al hacer actividades de la vida cotidiana. Se aprende al cocinar, al hacer un huerto y al cooperar en el cuidado del hogar, así como del resto de la familia”, recalcó la Doctora Luz María Moreno.
La especialista en Pedagogía y académica de la Universidad Iberoamericana dijo que la contingencia que se vive en estos momentos ofrece la posibilidad de consumir conscientemente, convivir con respeto y armonía, aprovechar el tiempo con los seres queridos.
Además de promover la cultura del cuidado mutuo, especialmente hacia los más vulnerables, así como asegurar la equidad de género dentro del hogar, en donde tanto hombres como mujeres tengan las mismas responsabilidades en el cuidado de los demás y del espacio que habitan.
Algunas actividades que pueden ser muy útiles para aprovechar este tiempo y construir sanamente valores entre padres e hijos son:
*Jugar caras y gestos. Consiste en adivinar películas o situaciones valiéndose únicamente de la mímica. En este juego está prohibido hablar; para jugar solo debes de haber dos equipos, quien adivina más situaciones es el ganador.
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*El clásico juego de las sillas no puede faltar, además de ser divertido y que puede hacerse en casa con los pequeños.
*Señales luminosas. Este juego es para la noche, se apagan todas las luces y tirados en el suelo con los niños. Por turnos, los jugadores tomarán una linterna y “escribirán” una palabra o un número sobre el techo. El jugador que descifre correctamente el mensaje es el ganador.
*Teléfono descompuesto. El juego consiste en susurrar un mensaje y que éste se haga cada vez más y más largo. Quien no recuerde el mensaje con precisión pierde el juego.
*¿Qué será, qué será? Coge un costal y mete dentro diferentes objetos que encuentres por casa: un peluche, un calcetín, una esponja, una cuchara, una moneda. Véndale los ojos a los niños y que con el tacto adivinen de qué objeto se trata.
*¿Quién soy? Escribe o dibuja el nombre de personajes famosos y reconocibles para los niños en varias tarjetas. Pon las tarjetas al revés. Cada jugador cogerá una de ellas, y sin mirarla se la colocará en la frente, el resto de los jugadores sabrán de quién se trata y tendrán que darle pistas a quien la tiene para que adivine.





