Las sonrisas que no guardan cuarentena

Imagen: Xana Zamudio

“Érase un niño que se lanzaba a la aventura todos los días. Y el primer objeto que miraba y aceptaba con asombro en ese objeto se convertía”

Walt Whitman

Morelia, Mich./Xana Zamudio.- Las flores de los campos siguen creciendo como cada primavera y con ellas los niños y niñas nacen y renacen en asombro con cada hojita que corre por los suelos.

Y, aunque en la pandemia no haya globos, ni juguetes, ni juego que valga correr por las calles del barrio, para los infantes en su día, las sonrisas no guardan ninguna contingencia.

Una cuerda basta para echarla al aire e imaginarse como un ágil jinete o convertir en taco la hoja de árbol acaba de caer. Hoy, Día del niño y la niña, no hay virus que detenga la continua aventura de mirarlo todo con asombro.