Morelia, Mich./Acueducto.- El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y la propia Secretaría de Gobernación (Segob) han reconocido desde que inició el confinamiento que las agresiones al interior de los hogares tendrían un aumento y, por ello, en el acuerdo de emergencia sanitaria se estableció que los servicios de atención a mujeres son considerados esenciales, es decir, tan importantes como otros básicos para la sociedad, como la venta de alimentos, y no deberían interrumpirse.
Las llamadas al 911 no necesariamente terminan con una denuncia formal presentada ante la justicia, sino que son de orientación, por lo que reflejan más casos de los que solo reportan las Fiscalías como denuncias.
Apenas el pasado fin de semana la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dijo en su rueda de prensa mensual sobre violencia de género que los feminicidios no presentaban un aumento, pues bajaron de 91 a 76 en un mes, pero sí la violencia familiar, aunque señaló que no tenía cifras para conocer el tamaño del problema.
Pero esta misma semana el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) publicó también los datos de carpetas de investigación abiertas en marzo, que revelaron que por el delito de violencia familiar se iniciaron 20 mil 232 averiguaciones, un 14% más que en febrero. Y por el delito de violencia de género fueron 295, que es 8% más que un mes antes y 45% más que el promedio mensual de 2019.
También te interesa: Un llamado a los apasionados de los viajes
Por ello, Sánchez Cordero fue insistente en su rueda de prensa en que se ha fortalecido la línea telefónica del 911 para dar apoyo a las mujeres que llamen por un incidente de violencia.
“Sí se está atendiendo la violencia como nunca antes, precisamente porque hemos capacitado a todos los operadores del 911, que antes no estaban capacitados para recibir este tipo de llamadas. Inmediatamente ellos tienen la obligación de canalizar a estas mujeres que están llamando a este número de emergencia, primero darles una atención psicológica y después derivándolas a centros de justicia o a instituciones”, explicó.
La organización Causa en Común ya había advertido la falta de capacitación de los operadores del 911 en este tema, ya que los 5 mil 600 que atienden en la línea trabajan turnos de 12 y 24 horas, en los que reciben en promedio 10 llamadas por minuto, con un protocolo creado en 2016 y que, según su análisis, tiene grandes carencias, por lo que solo una tercera parte de llamadas llega a investigarse formalmente.





