Morelia, Mich./Xana Zamudio.- Entre casitas de madera y lámina, sin drenaje, sin pavimento y con servicio de luz irregular se encuentra “Ciudad Peluche”, una colonia de la capital michoacana, ubicada cerca de Colinas del Sur.

Desde la base de los camiones del panteón, los asentamientos de esta colonia, también conocida como “La quebradita”, se empiezan a visualizar. En medio del polvo de asfalto va saliendo un coche y es sólo un puente torcido y agujerado que divide las calles de quienes sí cuentan con servicios de agua y de quienes no.

Un caballo flaco y amarrado busca comida entre los alrededores, mientras que un pequeño sale de entre los arbustos con una Coca Cola de dos litros y medio lista para inaugurar el sol de tarde. “Aquí estamos bien atorados; no hay gua, ni drenaje ni nada”, comenta Itzi de la mesa directiva del lugar.

Una familia completa sube la cuesta hasta la tienda más cercana a tomar descanso para continuar camino. Es ahí donde la encargada comenta que nadie se ha acercado para hablarles del Coronavirus, “sólo no nos dejan bajar, a mí unos policías me regresaron ayer diciéndome que me iban a multar con quinientos pesos por andar por Altozano, yo sólo le fui a llevar una herramienta a mi esposo que es albañil.”, asegura.

Tampoco hay cubrebocas ni gel antibacterial, apenas una mufa de donde se cuelgan de 8 a 10 familias por calle y que falla de vez en cuando. “Dicen que han llegado despensas, pero sólo para unos cuantos”, señala desesperanzada la madre de tres hijos, vecina de Ciudad Peluche.





