Acueducto/Salvador Barajas
¡OUT!
En términos beisboleros, podemos decir que se” robó la base”, aunque puede ser que haya “leído mal la señal”, y es que comprar un estadio de béisbol en más de 500 millones pesos en plena crisis por el COVID-19, es para pensar seriamente en “el relevo”, alguien que sea un buen “cerrador” y salve el juego.
La compra de un estadio de béisbol, por más de 511 millones de pesos, dinero entregado al gobierno de Sonora y que forma parte un plan presidencial para desarrollar el béisbol en México, anunciado desde agosto del 2019, es algo que pudo esperar para un mejor momento, digo un mejor momento para la mayoría de los mexicanos, pues salvo que en plena contingencia se abran las academias de béisbol, esta compra no tiene mucho sentido común.
Con esos 511 millones de pesos, según el diario Reforma, se pueden adquirir 472 mil trajes de protección médica contra el COVID-19, o bien, pienso yo, adquirir respiradores nuevos y no inventar Centros de Ingeniería Nacional, cuando en realidad se trata del Tecnológico de Morelia, en donde por cierto y de acuerdo a una nota del Canal 13 de Michoacán, publicada en su página de facebook, son los propios alumnos y exalumnos, voluntarios, sin sueldo alguno, los que tienen que comprar las refacciones.
Y puede ser que en algo tenga razón el doctor López Gattel, la verdad es qué sí, si estamos estresados, estresados al ver la torpeza y la poca sensibilidad, las carencias del sector salud y la facilidad con que se gastan más de 500 millones de pesos en un estadio de béisbol, si tiene razón doctor, seguro es el estrés, y es gracias a ese “estrés”, qué Michoacán se mantiene debajo de la media del contagio a nivel naciona,l con gran cantidad de medidas en aspectos de salud, económico, social y de seguridad y con reconocimiento a nivel nacional al ser uno de los 6 estados que con mayor transparencia a abordado el COVID-19 hacia sus ciudadanos.
Liga de ascenso
Los grandes capitales del futbol han operado en tiempos de crisis y de un plumazo han desaparecido la Liga de Ascenso, dejando en la orfandad económica a un gran número de familias en el peor momento.
Los clubes de la Primera Nacional, han operado para convencer a los doce clubes del ascenso de que crear una liga de promoción con mayoría de futbolistas sub 23 es la mejor opción, y claro que pensaron en los cientos de futbolistas que se quedarían sin empleo y por ende sus familias, los técnicos y los trabajadores de oficina, claro que lo saben pero no les ha importado y lo saben porque debieron hacer la cuenta de cuanto se iban a ahorrar en este proceso.





