COVID-19, el día que lo despidieron de Tres Marías

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Morelia, Mich./Rodrigo Caballero .- Un día Adrián entró a su trabajo sin saber que sería la última vez, fue el viernes 20 de marzo de 2020, dos días antes de que entrara en vigor la contingencia por el nuevo coronavirus en el estado de Michoacán.


“Ese día creo que solamente fuimos a trabajar los que íbamos a ser despedidos, no había nadie más en mi área, nos mandaron llamar por grupos y nos fueron diciendo que la sentían mucho pero que la orden había llegado desde el corporativo”.


Adrián, quien en realidad tiene otro nombre pero decidió permanecer anónimo por miedo a represalias, aseguró que uno a uno los hicieron firmar su renuncia con todo y huella digital, aprovechándose de las circunstancias.


“Yo les reclamé que lo que me ofrecían no era lo que me correspondía por ley y me dijeron ‘demándame’, así con mucha prepotencia, la verdad es que me da miedo quedarme sin dinero, sobre todo porque viene lo del coronavirus y ahorita no va a haber trabajo”, dijo Adrián.


La empresa Knotion ubicada en el complejo Tres Marías de la ciudad de Morelia aprovechó la contingencia por el nuevo coronavirus para despedir a 68 empleados argumentando que tenían que recortar personal por falta de presupuesto.


En un mismo día dio por finalizado el contrato de sus trabajadores obligándolos a firmar su renuncia bajo amenaza de que si no firmaban no iban a entregarles su finiquito, recursos que van a necesitar durante el mes de abril por falta de trabajo.


Adrián aseguró que no le dieron tiempo suficiente para leer cada uno de los documentos que firmó, solamente alcanzó a ver que era “voluntaria” su renuncia, a pesar de que ni siquiera le avisaron que los iban a dejar sin trabajo.


Me pareció una canallada, no nos dijeron nada nuestros managers, estoy seguro que ellos ya sabían que nos iban a quitar nuestro trabajo y aun así nos seguían diciendo que íbamos bien y cómo nos íbamos a poner de acuerdo para trabajar desde nuestras casas”, dijo Adrián.


Sus propios compañeros de trabajo no sabían que los iban a dejar sin empleo, muchos de ellos no se dieron cuenta de los despidos porque ya estaban trabajando desde sus casas cuando ocurrieron.


A lo largo de la penúltima semana de marzo mandaron a sus casas a varios de los más de 300 empleados de la empresa para hacer el llamado “Home Office” debido a las recomendaciones ante la expansión de la pandemia del COVID-19 en todo el mundo.


“Nos habían dicho que nos iban a mandar a trabajar a nuestras casas de forma escalonada, que gradualmente íbamos a irnos yendo pero cuando nos tocó a nosotros simplemente nos dejaron sin chamba”.

Knotion, empresa de los Ramírez


Knotion es una plataforma digital que utilizan colegios privados para llevar contenido académico a alumnos de nivel primaria equivalente a los libros de texto que está basado en 8 retos que se tienen que cumplir en el plazo de un ciclo escolar.


En su página web señala que se dedica a crear “contenidos transdisciplinarios estratégicamente creados en un universo digital, para apoyar y encauzar el aprendizaje significativo de los alumnos, mientras que fomenta el desarrollo de competencias que todo ciudadano global debe poseer”.


La empresa que se define como líder mundial en innovación educativa tiene su domicilio en la ciudad de Morelia y fue fundada por Noel Trainor, Noemí Valencia y el empresario Enrique Ramírez Magaña, director ejecutivo de Cinépolis y Grupo Tres Marías.


De hecho, cuando los trabajadores fueron despedidos sus jefes de departamento les dijeron que iban a mandar sus currículums a otras empresas de la familia Ramírez para que los contrataran en cuanto hubiera alguna vacante.


La forma en que sus empleados fueron despedidos contrasta con la manera en que otros trabajadores de Cinépolis fueron tratados, estos empleados se fueron a su casa con sueldo y la promesa de que iban a regresar a sus puestos una vez que pasara la emergencia sanitaria.


“El cine nos enseñó que siempre hay un final feliz. Te vamos a extrañar, cuídate», decía el mensaje que colocaron en las marquesinas de todos los Cinépolis para despedirse durante la contingencia, lo que provocó que cientos de personas aplaudieran la iniciativa.


Sin embargo, al mismo tiempo, 68 trabajadores fueron dados de baja sin que se les permitiera hacer algo al respecto, a sabiendas de que tampoco podrían presentar una denuncia si las juntas de conciliación y arbitraje no estarían abiertas.


Me parece hipócrita que mientras Cinépolis es la gran empresa que ayuda a sus empleados y se lleva ovaciones por su ‘responsabilidad social’ a nosotros, que pertenecíamos a una de sus empresas, nos trataron con la punta del pié”.


Ahora Adrián, junto a los otros 67 trabajadores que se quedaron desempleados, ahora está buscando un nuevo lugar de trabajo en medio de la contingencia que fue aplazada hasta el 30 de abril de 2020.