Morelia / Acueducto.- Este Jueves Santo 9 de abril, día especialmente dedicado a la memoria de la institución de la Eucaristía y del sacerdocio, el Papa Francisco pidió a los sacerdotes que recen pidiendo “humildad para custodiar el don de la unción” y para pedir misericordia para el pueblo que nos fue confiado”.
“Queridos hermanos sacerdotes, hemos sido ungidos para ungir, para donarnos a los demás. Oremos Juntos hoy pidiendo humildad para custodiar este don de la unción, e implorando la misericordia de Dios para el pueblo que nos fue confiado y para el mundo entero”, fue el mensaje difundido por el Pontífice en la red social Twitter.
Recientemente, en la Misa celebrada en Casa Santa Marta el pasado 28 de marzo, el Papa Francisco pidió a los sacerdotes que no pierdan el sentido de pertenencia al pueblo de Dios.
Anteriormente, también en la Misa en Casa Santa Marta, el Santo Padre rezó “por nuestros sacerdotes para que tengan la valentía de salir e ir hacia los enfermos, llevando la Palabra de Dios y la Eucaristía, y acompañar los operadores sanitarios, los voluntarios, en este trabajo que están haciendo” durante la epidemia.
“Si no dejamos que el Señor sea nuestro servidor y nos lave, no podremos entra en el Cielo”, afirmó el Papa Francisco este 9 de abril en la Basílica de San Pedro durante la Misa por la Cena del Señor, iniciando el Triduo Pascual de una Semana Santa marcada a nivel mundial por la pandemia del coronavirus.
Debido a las medidas asumidas por el Vaticano para evitar la propagación del COVID-19, las ceremonias de Semana Santa se están desarrollando sin la presencia masiva de fieles. Por ello, la gran mayoría de las bancas que suelen estar en la nave central de la basílica vaticana fueron retiradas, dejando solo algunas para unos pocos sacerdotes y laicos.
Para la celebración de la Cena del Señor, la procesión partió del Altar de la Confesión hacia el Altar de la Cátedra, pasando al lado del Altar de San José. Debido a la crisis sanitaria, este Jueves Santo el Papa no realizó el rito del lavatorio de los pies y se omitirá la reposición del Santísimo.
En su homilía, improvisada en italiano, el Santo Padre abordó la importancia de dejarse servir por Cristo para entrar al Cielo, recordó a los sacerdotes fallecidos por la pandemia del coronavirus y destacó la importancia del ministerio sacerdotal, especialmente porque este Jueves Santo no pudo celebrar la Misa Crismal, y espera poder hacerlo antes de Pentecostés; de lo contrario, tendría que ser trasladada hasta el próximo año.





