Morelia Mich./Xana Zamudio.- “La situación del Coronavirus que está viviendo el mundo es una llamadita para regresar a Dios porque él no es un ogro ni nos va a aplastar nomas así con la mano, Dios es misericordia y es siempre perdón”, así lo aseguró Luis Gerardo, un sacristán al servicio de la iglesia católica en Morelia.
De mirada serena y paso liviano, Luis Gerardo dijo ser fiel devoto de Dios y ejercer su oficio desde hace ya varios años. Y, aunque las medidas por la contingencia ante COVID-19 lo han hecho reducir sus visitas a la iglesia, aseguró seguir orando también desde su domicilio.
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“Yo estoy en la posición de que no podemos hacer a un lado a Dios ante una situación que se escapa del poder humano”, dijo mientras se apresuraba a su hogar desde la catedral de Morelia.
Con cubreboca y gel antimaterial en el maletín recomendó a los feligreses “salir lo menos que se pueda, ahora sí que nada más al trabajo y alguna cosa de necesidad; la farmacia, por ejemplo, una cosa de comprar, pero sí cuidarse, desinfectarse bien, lavarse bien las manos, la jerga que no falte con el cloro al entrar a la casa”.





