Morelia / Acueducto.- La mañana del 9 de marzo, colectivos en defensa del derecho humano al agua e integrantes de la cervecera transnacional Constellation Brands (CB) –enfrentados desde hace tres años–, fueron sorprendidos por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien anunció de súbito una consulta pública para decidir si la empresa se va o se queda en esta capital del estado
El movimiento de Mexicali Resiste, surgido tres años atrás ante la intentona de privatizar el agua por el entonces gobernador panista, Francisco Vega de Lamadrid, y que luego balcanizó en por lo menos 20 colectivos, tardó en reaccionar, y aunque finalmente la respaldó, está lleno de dudas, pero sobre todo azorado porque la consulta será realizada por la Secretaría de Gobernación y no la de Medio Ambiente.
Incluso la empresa afectada, que una semana antes amenazó con retirar su inversión del país alegando que no tenía tiempo para “embarcarse en una consulta”, se pasmó; públicamente no habló, pero sus aliadas, las cámaras empresariales locales, lo hicieron por ella fustigando al presidente de la República y la propia consulta.

A seis días de su implementación, las “resistencias”, como ahora se llaman, no tienen idea de cómo será la consulta, cuáles serán las preguntas, cuál la metodología, quién y cómo determinará la instalación de las urnas, quién las vigilará, quien contará los votos ni cuántos sufragios serán necesarios para considerarla válida.
Las preguntas se les agolpan, pero aun así la celebran y reconocen que “hay riesgo de ser manipulada”. Pero también están ciertos de que la ciudadanía votará por el “no” a Constellation Brands pues, en 2018, la encuestadora Parametría reveló que 62% de los residentes de la ciudad estaban en desacuerdo con la instalación de la cervecera, mientras que en el valle de Mexicali un 59% de los encuestados la rechazó.
“Hay ese riesgo, pero yo no lo temo”, comentó Daniel Solorio Ramírez, exjurídico de la Universidad Autónoma de Baja California e integrante de la agrupación “Sí al plebiscito”, cuando se le enumeraron aspectos adversos como el respaldo del gobernador a la cervecera o el cúmulo de dinero que ésta pudiera destinar para manipular el voto, o la simple apatía de los mexicalenses ante el enfriamiento del tema.
Martha Elvia, encargada de organizar la obtención de 40 mil firmas para demandar la realización de un plebiscito en el año 2019 y que el Instituto Estatal Electoral desechó por considerarlo un tema “de no trascendencia”, está más confiada y se ve feliz por la consulta. Su cara refleja inocencia, comparada con el gigante económico que es la Constellation y razona:
“El pueblo no se está informando sobre la CB a partir de esta fecha, lleva tres años luchando contra la cervecera. No tenemos por qué pensar que va a ser motivo de trampa”. Luego lanza: “vamos a ganar y la empresa va a perder; pero si no se logra por la vía de la consulta, lo haremos con la resolución de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Pero no vamos a parar nunca”





