Morelia, Mich./Xana Zamudio/Acueducto
Fuertes espasmos musculares y convulsiones, son algunas de las reacciones que viven las personas que padecen los diferentes tipos de epilepsia.
Esta enfermedad es la reacción de fuertes impulsos eléctricos del cerebro que ocasionan un shock en el sistema nervioso central provocando una convulsión violenta.
Hasta el momento se conocen dos tipos de epilepsia detectados; las generalizadas y la focales.
En la primera se presentan crisis en toda la superficie del cerebro provocando la perdida del conocimiento; desde sólo quedarse mirando a un punto fijo por minutos hasta caer al suelo produciendo sacudidas rítmicas de piernas y brazos.
Este tipo de crisis también pueden provocar mordedura de lengua, labios morados, salida de espuma por la boca y relajación de esfínteres.
Por otro lado, las epilepsias focales se localizan en una sola área del cerebro y se conocen como convulsiones parciales.
Éstas generan en los pacientes lapsos con sabores y olores extraños y confusión y, en casos más graves, si se extiende a todo el cebrebro, pueden presentarse síntomas de convulsiones generalizadas.
Existen dos maneras de detección; a través de un examen neurológico o análisis de sangre.



