Mujeres enfrentan más barreras laborales

Morelia / Nancy V. Herrejón.- Las mujeres enfrentan más barreras que los hombres para mejorar su situación económica, y una de las causas es que sus condiciones laborales son más precarias, de acuerdo con información de Oxfam, una organización internacional que realiza labores humanitarias en el mundo.

La tasa de participación económica de los hombres en situación de pobreza es 44 puntos porcentuales mayor a la de las mujeres, y gran parte se debe al trabajo de cuidado no remunerado hecho por el género femenino.

Diego Vázquez, gerente de investigación de Oxfam México, señaló que dos de cada tres pesos del ingreso de un hogar son ganados por el hombre y el resto por las mujeres.

“Un sistema patriarcal le ha dado injustamente la carga de trabajo no remunerado a las mujeres, impidiéndoles acceder al mercado laboral, o incluso si acceden a trabajar, lo hacen con menor movilidad porque puestos más altos requieren tal vez más tiempo y cuando esta carga se concentra en las mujeres, eso va en detrimento de sus prospectos económicos”, opinó Vázquez.

Milena Dovalí, coordinadora de investigación en Oxfam México señaló que por ello son importantes las políticas laborales en el país.

“En la mayoría de los trabajos más precarios, las mujeres están sobre representadas. Por ejemplo, en maquilas suelen ser sectores muy feminizados, entonces atacar la parte de política laboral y el sistema en México, beneficiará especialmente a las mujeres que trabajan en estos sectores”, agregó.

El fuerte crecimiento de la participación laboral femenina es uno de los cambios socioeconómicos más importantes del último medio siglo. En América Latina, el porcentaje de mujeres adultas que trabajan o buscan trabajo activamente incrementó en este periodo de 20 a 65 por ciento.

La participación laboral femenina no sólo beneficia a las mujeres, sino que también favorece la productividad de las empresas, el desarrollo económico y el progreso hacia sociedades más equitativas.

Las mujeres necesitan trabajos que les garanticen un salario decente, independencia y seguridad económica. La promoción del empleo femenino, en términos de cantidad y calidad, debe ser uno de los objetivos de política prioritarios en México.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), entre el cuarto trimestre de 2012 y el cuarto trimestre de 2017, cerca de 1.5 millones de mujeres se incorporaron al mercado laboral, la tasa de desocupación femenina se redujo de 4.8% a 3.5% y el número de mujeres en desempleo se redujo 21.8%.

En 2017 de cada 10 personas que integran la fuerza laboral 4 son mujeres. Entre el cuarto trimestre de 2012 y el cuarto trimestre de 2017, fue de 8.47% para los hombres y 7.98% para las mujeres. Es decir, el empleo masculino creció cerca de medio punto porcentual más que el empleo femenino.

Chihuahua, Sonora, Durango, Tlaxcala y Nayarit son las entidades federativas que más crecimiento en el empleo femenino presentaron.  Por cada mujer que accede a los trabajos mejor pagados (mayor a 5 salarios mínimos) habrá 3 hombres que ganen lo mismo. En el extremo opuesto, de cada 100 trabajadores en el rango de ingresos más bajo (hasta 1 salario mínimo), habrá 4 mujeres más que hombres.

A parte de las grandes brechas salariales la mujer enfrente la constante violación a sus derechos humanos y laborales dentro de su centro de capacitación o trabajo.