Los llantos se sobreponían a los tambores, la tristeza se rebasaba la formalidad de la ceremonia en el pleno del Congreso del Estado de Michoacán, de la LXXIV legislatura.
Al llamado del “Diputado Erik Juárez Blanquet”, se escuchaba “presente”, sin embargo, no era el funcionario quien respondía, pues su cuerpo yacía dentro del ataúd frente a todos: él había sido asesinado en la mañana.
Su hermana, Maribel Juárez Blanquet, pasó al frente, y, con una seriedad melancólica, señaló que “la familia Juárez Blanquet se había quedado sin su pilar”, pues cinco meses antes había fallecido su padre en un accidente.
“Y el día de hoy perdemos a mi hermano, por culpa de la injusticia, por culpa de los que están por parte de los malos”, añadió la alcaldesa municipal de Agamacutiro, municipio de origen de ambos.

Hizo un llamamiento a no tomar el caso de su hermano como un recordatorio del compromiso que deben de tener con la ciudadanía y su seguridad.
“No olviden el caso de mi hermano que está aquí en una caja, que debería de estar presente con ustedes y que debería de seguir luchando por el bien del municipio, por el bien de Michoacán y que no estará más aquí”
“El día de hoy se queda un curul solo, el día de hoy está de luto el municipio de Agamacutiro y el Congreso del Estado de Michoacán”, añadió, señalando al asiento que el diputado debía de ocupar durante esta mañana, en la sesión ordinaría del Congreso.
Y cómo cada michoacano que pierde a un familiar, más que como funcionaria pública, Maribel Juárez pidió justicia para el asesinato de su hermano.
“Yo le exijo al Gobierno del Estado y al Gobierno Federal que haga justicia con la muerte de mi hermano, que haga justicia por cada uno de los muertos de Michoacán, porque día a día no hay uno, no hay dos, no hay tres muertos” Y finalmente, al grito de “¡Viva Erik Juárez Blanquet!”, su voz se iba quebrando.





