Morelia, Mich.-/Xana Zamudio/Acueducto
Después de un trago corto de café con crema batida y un suspiro de esos que anuncian una reflexión, Noelia Ventura contestó, “el paro del 9M no va a cambiar al mundo, pero son de las cosas que hay que hacer y que vamos a seguir haciendo”.
Luego de que el Colectivo “Brujas del Mar” convocara al paro nacional el pasado 18 de febrero y que moviera la agenda política del quehacer Feminista en todo el país, cientos de mujeres han manifestado el apoyo al paro de actividades que se pretende realizar este 09 de marzo. Noe, como la llaman sus amigos y amigas, dice sentirse inquieta y emocionada al respecto.
Proveniente de Torreón, Coahuila, cantautora de profesión y abogada de formación, cuenta que llegó a Morelia hace 16 años con la intención de continuar con sus estudios de maestría, aunque al finalizar estos decidió seguir su cantarín corazón, no olvida la trascendencia de esa etapa de su vida académica.
“Cuando empecé a estudiar la maestría en la michoacana, me vinculé con gente de filosofía. Me hacía mucho ruido eso del feminismo. Me decía a mí misma ‘yo no soy feminista’, y ahora entiendo que es porque no sabía de qué se trataba exactamente”, recordó mientras saboreaba un poco de su crema batida.
Dijo que desde pequeña la fuerza femenina se manifestó de alguna manera en su familia al ser tres mujeres y un varón quienes la conformaban, “nos decían ‘hazle de comer a tu hermano’, y había cierta resistencia para hacerlo”, comentó. Sin embargo, fue hasta sus estudios de posgrado que su inquietud tomara forma.
“Cuando iba a diplomados sobre feminismo me iba nutriendo y hubo una noción más crítica, es entonces que pude ver, ¡es que no se puede ver antes!”, dijo emocionada mientras acomodaba su sombrero ancho y metía de apoco su cabello detrás de las orejas.
Los años han transcurrido desde su asentamiento en Morelia y dijo ver con entusiasmo el movimiento feminista cada día más grande y propositivo para la organización de mujeres en la actualidad. Al respecto comentó, “somos muchas mujeres tan distintas en distintos ámbitos, pero nos unificamos y nos apoyamos unas a otras, ¡eso me parece maravilloso!”.
Con respecto al paro nacional convocado dijo que le agrada que estén todas las mujeres de su alrededos inquietas en querer unificar una manera de manifestación pacífica y que se mantengan vinculadas hablando del 9M y mandándose mensajes sobre el tema.
“Es una manera pacífica y muy contundente de manifestarse eso de ‘no estar’; ¡Manifestarse con la no presencia!”, reafirma, “¡Se va a derrumbar el mundo!”, bromeó por un momento mientras confirma su idea, “es como cuando falta la mamá en la casa; todo se viene un poco desmoronando”.
Noelia dice trabajar todos los días en su proyecto como cantautora acudiendo a ensayos, gestionando, componiendo y, por supuesto, cuidando de ella misma como mujer, pareja, hija y hermana. Y, aunque no recibe un salario y nadie la despedirá ni descontará el día si no acude a sus actividades, dijo que será un día para ella, “un día sin Noelia en el mundo es un día para mí completo”.
También considera que el paro es una invitación a todas las mujeres a reflexionar sobre sus actividades, “de repente escuchamos mujeres diciendo ‘mi esposo sí me ayuda’ y no se están dando cuenta que están haciendo tantas cosas y que creen que todas son su responsabilidad y que el otro les hace un favor”.
Esta “no actividad” dijo haberla comenzado hace algunos años dentro de su hogar, “en mi casa cuando yo dejé de hacer la comida, mi pareja se tuvo que mover porque no había qué comer. Al principio parecía una broma pesada pero ahora llevamos una relación más colaborativa”, complementó, “mi ‘no actividad’ permitió que floreciera también la actividad del él”.
También comentó que “no hacer nada” pudiera generar miedo y angustia en algunas mujeres mientras se juntan los trastes en el fregador, “¿qué pasa con mi ausencia, pero también qué pasa en mí cuando no me muevo?”, dijo reflexiva.
Con el vaso de café casi vacío aseguró que gracias al feminismo estudió, puede andar en la calle en pantalón y tener ciertas libertades. “Ojalá nosotras podamos construir otras libertades para las que estamos y para las que vienen”, dijo en tono nostálgico y comprometido.
“Finalmente todo este movimiento es para construir una sociedad más justa porque este dominio ideológico respecto a una manera de pensar, de control y de sometimiento no nos beneficia a nadie, no nos hace feliz a nadie en la convivencia real”, concluyó la charla y un vaso de café cremoso.





