El PRI está en su derecho de impugnar el triunfo electoral del perredista Silvano Aureoles Conejo como gobernador de Michoacán, eso es parte del juego democrático, no hay de qué asustarse. Ahora, veremos, si hay suficientes elementos de la impugnación priísta, relativa un presunto rebase de los topes de gastos de campaña, no para echar abajo la elección, pero si para descalificar en buena parte al victorioso.






