Editorial
Samuel Ponce Morales
1.- En los últimos tiempos, en los últimos meses, el actual Gobierno de México, presidido por Andrés Manuel López Obrador, convencido en algunos puntos y en otros no tanto, prácticamente ha cedido en la gran mayoría de las demandas más de la dirigencia que de los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
2.- Y podemos hablar del caso de la reforma de la reforma educativa, en donde los llamados miembros del magisterio democrático participaron más que activamente, imponiendo, ya oficialmente, una serie de usos y costumbres que venían arrancando extraordinariamente con chantajes como la no evaluación a fondo y las plazas automáticas.
3.- Ahora, la CNTE, que se autoproclama como un magisterio democrático, aunque internamente no lo sea, sino que más actúa como un ente corporativo, ha pasado de la disidencia al lado institucional, dejando a un lado a su contraparte, lo cual, por supuesto, que no es criticable, más allá de que siga escupiendo hacia arriba.





