Editorial
Samuel Ponce Morales
En Michoacán, una forma fácil de depurar la lista de los 27 aspirantes a presidir la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) es eliminar no solo los que tienen etiquetas partidistas, sino aquellos que en los últimos comicios locales fueron candidatos a cargos de elección popular y, bueno, ni qué decir de aquellos que son servidores públicos y utilizan el cargo para sus intereses políticos, algunos dentro del propio órgano autónomo, qué descaro.





