“Dile a tu gente que paren todo”

Ovidio Guzmán se entrega a las Fuerzas Armadas

Morelia/Acueducto

En un vídeo que circula en redes sociales se da a conocer cómo fue la captura del hijo del Chapo Guzmán, en Culiacán, Sinaloa, y cuáles fueron los diálogos sostenidos con los militares.

A continuación, presentamos la transcripción de dichos diálogos, sobre todo en los momentos en que uno de los militares parece obligar a Ovidio Guzmán a comunicarse con sus compañeros del crimen organizado:

“Aguanta, aguanta” dice un elemento de seguridad a su compañero, mientras al fondo se escuchan los disparos cruzados entre el Ejército Mexicano y el Cártel de Sinaloa.

Los militares esperan posicionados a la expectativa de la salida de su objetivo: Ovidio Guzmán, hijo del Joaquín “El Chapo” Guzmán.

“Hey, hey, hey, hey,” en repetidas ocasiones, “sal, sal, sal”, una orden por parte de los militares.

“No voy a hacer nada, no traigo nada”, se escucha al tiempo que se abre la puerta de la casa.

“Sal, sal, Ovidio” siguen ordenando.

“Hay mujeres y niños” grita, de forma desesperada, una acompañante de Ovidio en el interior de la residencia.

 “Tranquila, tranquila” señalan los elementos, repitiéndolo en varias ocasiones. “Yo estoy tranquila”, responde.

 “Muéstrame las manos, muéstrame las manos”, le indican a Ovidio, quien se mantiene en el interior de la casa, al parecer con miedo, “enseña tus manos, hermano”

La mujer empuja a un elemento, mientras grita algo inentendible entre los constantes ruidos ocasionados por los militares, mientras uno le responde “tranquila, señora”

“Ovidio, oiga, tranquilo, salga aquí, venga”, le dice el elemento, el único que ha hablado durante la mayor parte del video.

“Tranquilo, tranquilo, pase, por favor, pase, por favor”, y Ovidio decide salir, mientras le entrega a su compañero un arma corta, una pistola, que decidió no accionar.

“Salgan los tres”, indica el soldado, mientras sus compañeros revisan, apuntando con sus armas, el interior de la vivienda.

“Tranquilo, tranquilo, Ovidio, tranquilo” le pide la mujer, casi suplicando que mantenga la calma al hijo de uno de los más grandes narcotraficantes del país.

“¿Traes armas?”

“No, ya no”, responde Ovidio, que al ver salir a uno de sus acompañantes detenido por los elementos de las Fuerzas Armadas señala, “no él no, no tiene nada que ver, oiga”.

“Dile a tu gente que paren todo”

“Sí, sí,sí”, responde “El Chapito” mientras mira preocupado el interior del edificio, está alterado. Lo posicionan arrodillado contra la pared, al igual que a todos los del interior de las casa.

“Dile a tu gente que pare todo, dile a tu gente que pare todo”, le vuelven a indicar.

“Paren todo” indica con una mano, mientras la mujer sigue gritando.

“Ovidio, háblale a tu gente y que pare todo”, le dicen con un tono de más modulado, tratando de razonar con Ovidio.

Los agentes continúan vigilando el interior de la casa, alertas por si algún sicario sale de la nada, sin embargo, la mujer,  que no ha sido identificada, se coloca frente a los militares, frente a las armas , mientras dice que dentro “hay niños”, con clara preocupación en su voz.

“No va a pasar nada, tranquila”

“Señora, señora. No pasa nada, no se preocupe, señora” le dice el elemento que ha hablado durante la mayor parte del tiempo, mientras los otros también tratan de tranquilizar a la mujer.

“No somos delincuentes”, finaliza diciéndole a la mujer, mientras le dice a su compañero, “ahí mantenla wey” y regresa con Ovidio, quien ya está realizando la llamada.

“¿Tienes gente adentro?”

“No, no tengo, son mis hijas”

“Diles que paren todo”

Los elementos siguen con la inspección del interior “No veo más, ya no alcanzo a ver más”

Al teléfono, Ovidio ordena “Ya paren todo, oiga, ya paren todo, ya me entregué, ya paren todo, por favor” y continúa diciendo “Ya paren todo, ya tranquilos, ya ni modo”, “Ya diales pues que se retiren, pero ya dígales, pues, ya no quiero pedos, ya no quiero que, que haya desmadres” finaliza el video.