Morelia/Redacción
Por todo lo que últimamente acontece en territorio michoacano, desde tomas de sedes electorales, amago de boicot el día de los comicios, bloqueos carreteros y plantones en el centro histórico de la capital michoacana, los gobiernos de los tres niveles deben evidenciar ya la fuerza del Estado para que los ciudadanos tengan suficientes garantías de emitir su sufragio este 7 de junio.
La situación no está para demostrar debilidad institucional, rumbo al día de las votaciones, por lo pronto este miércoles hubo una decisión y una postura que impulsan y obliga a establecer fortalecer una estrategia gubernamental para “blindar” precisamente las elecciones:
1.- La determinación del Consejo General del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) de solicitar oficialmente a las instancias correspondientes el resguardo de sus instalaciones, un paso tardío.
2.- La posición del líder del PRD nacional, Carlos Navarrete García, en el sentido de que el Ejército Mexicano haga presencia de disuasión donde haya focos rojos que pongan en riesgo los comicios.
Los puntos arriba solo son reflejo de lo que la mayoría de los michoacanos han demandado y que se resumen en una palabra: gobernabilidad, no importa que por 24 o 48 horas Michoacán se sumerja en un discreto pero efectivo estado de sitio.






