Aguililla, ¿todos somos culpables”

Fotografía: Erik Sánchez

Editorial

Samuel Ponce Morales

1.- Lo suscitado en el municipio michoacano de Aguililla, en donde en una emboscada criminal murieron, oficialmente, 13 policías del estado, nos replantea que ninguno de los tres niveles de Gobierno tiene la capacidad de asegurar seguridad en esa parte territorial, en la región de la sierra costa.

2.- El hecho no es fortuito, menos circunstancial, para nadie es un secreto que ninguna fuerza gubernamental, desde policías locales y estatales hasta militares y marinos, dispersos o coordinados, han implementado efectivos operativos para erradicar o al menos acotar la presencia de grupos criminales.

3.- Al contrario, han relajado su presencia -ya sea por miedo o complicidad o ambas- al igual que han obviado fortalecer programas sociales y obras públicas de desarrollo en la región, permitiendo el empoderamiento criminal con un ya evidente poder letal, y con ello el sometimiento de la población.