Editorial. ¿Cinturones blancos en Michoacán?

Samuel Ponce Morales

1.- En Michoacán, decenas, cientos y posiblemente miles de veces hemos reclamado al gobernador Silvano Aureoles Conejo el porqué no ejerce la fuerza pública en contra de actos vandálicos, principalmente provocados por jóvenes normalistas, aunque se han venido erosionando en los últimos tiempos, la cual, a veces solo es de contención y otras de prevención.

2.- Sin embargo, esa situación es casi nada luego de mirar lo que ha ocurrido en los últimos días en la capital del país con las manifestaciones de los casos de Ayotzinapa y del 68, en donde la presencia de la fuerza pública no solo es mero espectador, sino que no inhibe y da paso a los actos vandálicos que prácticamente todos hemos visto. Cierto, son actos de provocaciones, pero, como se ve, no hay una estrategia para contrarrestarlos, menos para impedir desmanes a flor de labio.