No a las expresiones sexistas, misóginas y homofóbicas

Morelia/Acueducto

En rueda de prensa convocada por un grupo de mujeres de la sociedad civil, para rechazar las expresiones contra ellas del subdelegado del ISSSTE en Michoacán, José Manuel Mireles, la titular de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres (Seimujer), Nuria Gabriela Hernández Abarca, dio un breve mensaje que damos a conocer en forma íntegra:

“Hoy vengo como titular de la Secretaría de la igualdad. Hoy vengo como mujer y madre de una hija.

Hablar de los derechos humanos de las niñas y mujeres es hablar del reconocimiento de la igualdad, de la no discriminación y al acceso de una vida libre de violencia. El uso de expresiones sexistas, misóginas y homofóbicas, replican, normalizan y permiten que la violencia se manifieste a través del desprestigio, la burla y los descalificativos hacia todas las mujeres.

Estas conductas forman parte de la lista interminable de violencia comunitaria, institucional y familiar, entre otras. La realidad de la violencia contra las mujeres nos obliga a todas y a todos a ser responsables de nuestras palabras con el fin de no reproducirla, normalizarla o incitarla.

La desvalorarización que sufrimos las mujeres a través de todas las expresiones sexistas y discriminatorias, se reflejan en las estadísticas que nos señalan que 9 de cada 10 de nosotras hemos vivido alguna expresión de violencia.

La violencia contra las mujeres comienza por tolerar, ignorar o simplemente invisibilizar, que detrás de palabras como piruja se esconden años de machismo de misoginia, de odio y de estigma, que solo fomenta que se siga repitiendo la violencia una y otra vez, dañando la integridad de las mujeres y su dignidad, por cierto, el aspecto más importante de los derechos humanos.

Mientras sigamos replicando, defendiendo u tolerando estos pronunciamientos, seguiremos teniendo esta realidad. Bajo estas circunstancias, las mujeres michoacanas no podemos y no queremos tolerar más las expresiones que transgredan, en primer lugar, nuestro derecho de vivir libres de violencia y que condicionas por resultado el acceso a todos los derechos como a la salud, a la no discriminación, a ser permeados por pensamientos retrógradas que, lejos de humanizar el servicio público, lo insensibilizan.

Ante un panorama de unidad, convocamos a la ciudadanía y a las autoridades a que trabajemos juntas en el marco de los derechos humanos de todas las personas y desde una trinchera colaboremos con mejores condiciones que logren acercar a las mujeres michoacanas a una realidad donde se les garantice el respeto a su dignidad.

Muchas gracias.”