Morelia/Redacción
Para el PRI y el PAN no hay más: la Procuraduría General de la República (PGR) debe de informar a la brevedad sobre la acusación de tráfico de influencias y encubrimiento que pesa sobre el candidato del PRD a gobernador, Silvano Aureoles Conejo.
“Pedí a la PGR que me informara si hay un vehículo consignado, droga decomisada y si hay gente declarada”, recordó la aspirante al próximo gobierno estatal, la panista Luisa María Calderón Hinojosa, al referirse caso citado y en el cual se involucra a una hermana del perredista.
A decir de la blanquiazul, en enero pasado, en la región de Tierra Caliente, fuerzas federales detuvieron, junto con otras personas, a la hermana de Silvano Aureoles, quien venía en un vehículo con 25 kilógramos de droga, y acusó al diputado federal de haber llamado a la PGR para que la liberaran.
“Pusimos una denuncia penal ya que Silvano confesó. Dicen que a confesión de parte relevo de pruebas. Él dijo que sí había un vehículo detenido, que sí había droga, que sí estaba ahí su hermana y que sí le llamó a su amiga la (entonces) Subprocuradora (Mariana Benitez)”.
Por su parte, el candidato priísta a la gubernatura, Ascensión Orihuela Bárcenas, sostiene que “si hay un contendiente que está acusado formalmente, pues debe haber una intervención rápida. Creo que sería saludable que se pronunciara la Procuraduría”.
Sin embargo, el acusado formalmente ante la PGR reconoció que efectivamente hizo una llamada a la entonces subprocuradora Marina Benítez, pero solo para pedirle agilizar las declaraciones de los pasajeros, entre ellas su hermana que llevaba a su hija.





